Cómo documentar en educación infantil sin fotografías
Una nota bien hecha puede mostrar todo un proceso de aprendizaje. Documentar empieza por separar lo que vemos de lo que pensamos.
Una bandeja de otoño para explorar

Una bandeja estable, pocos materiales y tiempo para explorar. Cómo prepararla según el momento de cada niño o niña.
Una bandeja ayuda a marcar un espacio de juego. Busca una superficie estable y un recipiente amplio de bordes bajos. Deja sitio alrededor para moverse y quédate cerca todo el tiempo.
Si todavía se lleva las cosas a la boca, usa materiales infantiles grandes y lavables, con formas y colores que recuerden al otoño. No hacen falta hojas secas ni frutos pequeños.
Cuando ya explore sin llevárselo todo a la boca, puedes añadir hojas grandes de árboles que conozcas y que no sean tóxicos. Revísalas antes: sin suciedad, sin moho y sin trozos que se suelten. Retíralas si se rompen o si intenta llevárselas a la boca. Evita bellotas, castañas, semillas y cualquier elemento pequeño.
Empieza con pocos materiales. Quizá los cambie de sitio o prefiera tocarlos uno a uno. No tiene que montar nada bonito ni terminar nada.
Otro día puedes proponer un juego con un poco de agua y vasitos infantiles irrompibles. Quédate al alcance de su mano todo el rato y vacía el agua al terminar. Si presentas el agua en otra sesión, verás mejor qué le interesa de cada propuesta.
Lo valioso de la bandeja es lo que el niño o la niña hace con ella y cómo le acompañas. Que quede vistosa es lo de menos.
¿Prefiere tocar o trasladar? ¿Hay algo que evita? ¿La bandeja necesita menos cosas o colocarlas de otra forma?