Escuela y familia: cómo llegar a acuerdos que ayuden al niño o la niña
Casa y escuela funcionan de forma distinta, y no pasa nada. Hablar permite ponerse de acuerdo en lo importante.
Cómo documentar sin fotografías

Una nota bien hecha puede mostrar todo un proceso de aprendizaje. Documentar empieza por separar lo que vemos de lo que pensamos.
Documentar sirve para volver sobre lo que pasó y revisar nuestras decisiones. Las fotos son una opción, pero no la única. Un registro escrito también guarda mucha información.
Elige una situación concreta. Anota cuándo pasó y qué materiales había. Después describe lo que hizo el niño o la niña, en orden, y sus palabras exactas si las hubo.
Ejemplo: «En el juego con recipientes, mete una pieza grande en un bote. Intenta meter otra y no cabe. Vacía el bote, gira la primera pieza y vuelve a probar».
Esta nota dice mucho más que «ha trabajado muy bien», y no pone etiquetas. A partir de ella surge una pregunta: ¿qué hace cuando algo no cabe?
En otro apartado, escribe lo que piensas, siempre como hipótesis: «Puede que esté explorando la relación entre el tamaño de la pieza y la abertura». Escribirlo así recuerda que hay que seguir observando.
Termina con una decisión, como ofrecer botes con aberturas distintas y ver qué pasa. Apunta cuándo lo revisarás. En Materiales tienes una plantilla y un ejemplo completo.
Aunque no haya fotos, las notas tienen datos personales. No uses nombres reales en nada público y sigue las normas de confidencialidad de tu centro.